Opiniones


A todos los que se tomaron un momento para escribir sobre nosotros ¡gracias de corazón!


“Como profesora en una facultad de educación y Formación del Profesorado, he tenido la suerte de observar y analizar muchas escuelas y sus metodologías. Cuando nació Ismael me propuse encontrar una en la que al entrar realmente pareciera que estas en casa. El amor y respeto que invade LaLibélula hace que todo fluya y los niños se dediquen a lo importante: a ser felices”.

Mamá Rocío

 

“No es fácil dejar a tus pequeños al cuidado de otras personas, pero la situación es distinta, y mucho, cuando se trata de dejarles en esa `casita-nido´que es LaLibélula. Es un sitio pensado para que los niños y niñas sean felices. No queremos embrollarnos aquí con enfoques metodológicos ni pedagógicos, solo transmitir el cariño y amor que cada una de las personas que forman parte de LaLibélula da a nuestro hijo. En el nido les enseñan a mirar la vida desde el respeto, a experimentar, a crecer, a desarrollar y entender las emociones, todo en un ambiente con `calorcito`, como debería ser todo lo que envuelve a nuestros hijos, a todos los hijos”.

Papá José y Mamá Isa

 

“¡Para nosotros encontrar a LaLibélula ha sido una auténtica bendición! Nunca imaginamos que hubiera una escuelita donde, además de un trato realmente respetuoso y cariñoso hacia los niños, unas instalaciones lindísimas, juguetes que respetan el desarrollo motriz… ¡preparan el menú vegano más sano y delicioso para nuestro peque! Cada día nuestro hijo va con alegría a LaLibélula. Elegimos LaLibélula porque parecía un sitio con una filosofía de auténtico respeto donde se observan y escuchan las necesidades de los peques. Con el tiempo hemos descubierto, además, que es un lugar mágico donde se respira tranquilidad, donde se les acompaña en momentos difíciles como cuando llega un nuevo hermanito o hay rachas de enfados y tristeza”.

Mamá Gaby y Papá David

 

"Estamos encantados y muy agradecidos a LaLibélula. Hemos visto como cuidáis y tratáis a nuestro hijo, como respetáis su ritmo y su crecimiento, y no podemos más que daros las gracias por ser la escuela maravillosa y las maestras empáticas y cercanas que sois. Desde que entramos por la puerta a primera hora hasta que recogemos a nuestro hijo todo son buenas sensaciones. Nuestro niño va feliz a pasar el día con vosotras y nosotros estamos felices por él! Ojalá todos los niños pudieran pasar sus primeros momentos de escolarización en la escuelita! Muchas gracias, de todo corazón, Tamara, Bea, Arantxa, María, Olena, Luisa, Jenny y Bárbara!"

Mamá Irina y Papá Ulyses

 

“LaLibélula es un precioso y acogedor nido donde los peques van a jugar cada día. Su juego es respetado, es libre y no se les juzga ni etiqueta. La labor de las maestras es acompañarles, desde el más profundo respeto y amor por los peques, respetando los diferentes ritmos de cada niño/a y su individualidad, y ofreciéndoles un espacio y materiales adaptados a sus necesidades.
No es una Escuela donde se pretende que los peques aprendan nada, pero donde aprenden muchísimas cosas importantes para su vida, sino donde el único objetivo es que sean felices y que aprendan a volar solit@s, y de hecho es increíble la autonomía que alcanzan siendo tan chiquitines.
Todo en La Libélula es ecológico, desde la comida, la bebida o los productos de limpieza... hasta los juguetes, pinturas, materiales...
Es realmente increíble el ambiente y la energía que se transmite...Para mí fue crucial a la hora de tomar mi decisión, saber que La Libélula había sido fundada por una mamá muy especial, y gran profesional de este sector, que quería un nido perfecto para su pequeña Libélula. Creo que ese cariño a la hora de hacer las cosas se ha reflejado y siempre se reflejará en este nido tan especial...
Mil gracias de todo corazón a todo el Equipo por hacer posible que nuestr@s peques puedan tener un lugar donde sentirse como en casa”.

Mamá Luana

 

“LaLibélula es un lugar en el que el respeto, el acompañamiento, la contención y la libertad van de la mano. Todo está cuidado al detalle, las instalaciones son muy bonitas y alegres, los juguetes acompañan y no son invasivos... y encima la comida es ecológica, ¡qué mejor!
Todo allí está pensado para ayudar a l@s niño@s en su desarrollo como personitas autónomas, sin intervencionismos, apoyándoles en cada paso hacia ese propósito con alegría y seguridad. Se respira tranquilidad y magia, y el amor acompaña en todos los procesos....
Nos sentimos muy afortunados, cuando buscando y buscando, descubrimos que existía un sitio así, lo que soñábamos para nuestro hijo. Un segundo hogar donde serían respetados sus ritmos y sus necesidades.
¡Gracias por todo, Libélulas! Por mimar con tanta luz las alas de Theo... que este año se echa a volar...”

Mamá Paloma

 

"Para nosotros ha sido una suerte encontrar un sitio como LaLibélula. No podríamos imaginar un lugar mejor. Allí estamos todos felices. Sofía, como en casa, y nosotros con la inmensa tranquilidad de que nuestra pequeña está en las mejores manos, rodeada de un equipo de educadores que la escuchan y se involucran de forma personalizada con cada niño y familia. Algo que debería ser así en todas las escuelas". Besos,

Mamá Sara y Papá Roberto

 

“Nosotros entramos en LaLibélula en un momento muy difícil lleno de preocupaciones en relación a nuestro hijo.
Ya conocíamos la escuela su enfoque y su funcionamiento pero el recibimiento, trato y atención que nos propiciaron al inicio, independientemente de si nuestro hijo iría o no a la escuela, la dedicación y esfuerzo posteriores por ayudarle y coordinarse con nosotros y en general su trato afectuoso, respetuoso y organizado, no solo son parte vital en el crecimiento de nuestro pequeño y su configuración como la maravillosa personita que es, sino también en nuestro crecimiento como padres y acompañantes de nuestros hijos.
El proyecto superó todas mis expectativas, incluso en las diferencias o conflictos he visto en la escuela una voluntad sistemática de escuchar atender y tratar de resolver las dificultades sin volverles la espalda. Es un espacio lleno de amor, movimiento, libertad, y respeto, donde también los límites, las rutinas, y la mediación del conflicto proporcionan el equilibrio perfecto para ayudarles a crecer, aprender y jugar mientras se sienten seguros y contenidos.
Hay otro aspecto de la escuela que querría destacar y que me parece único y propio de este proyecto. Quizá por su propia naturaleza o por su visión educativa, quizá por la dirección que ha creado y gestionado el nacimiento y crecimiento de la escuela, quizá por su responsabilidad hacia los niños, sea por lo que sea, LaLibélula junta a profesionales motivados, apasionados por su trabajo y los retos que cada niño plantea, profesionales con una trayectoria propia tanto personal como formativa que va bastante más allá de la norma. Hablo de profesionales en formación continua como he comprobado estos dos años, formados y formándose en diversos enfoques pedagógicos, terapéuticos, emocionales y en auto evaluación constante.
Para nosotros LaLibélula es un pequeño sueño educativo y siento que también un regalo para nuestros hijos.
Con todo nuestro cariño, os agradecemos que la escuelita exista”.

Mamá Sandra y Papá Andrea